Entre las 69 entidades afectadas hay ayuntamientos, campings, residencias de ancianos y colegios.

Fuente: Diario EL PAÍS 24 SEP 2019 y 19 marzo de 2019

Dos hombres detenidos y otras dos mujeres investigadas por varios delitos contra la salud pública y estafa es el saldo que deja la llamada Operación GRAM CS. Con ella, la Guardia Civil de Castellón cierra cinco meses de investigación centrada en una empresa donde se falsificaron presuntamente más de 300 analíticas de agua y legionela de piscinas y otras instalaciones deportivas y turísticas de riesgo.

Entre las entidades afectadas hay ayuntamientos, campings, residencias de ancianos, colegios, etc.

Fue una denuncia la que llevó a efectivos de la Comandancia de la Guardia Civil a investigar, dado el inminente riesgo contra la salud pública ante el inicio de la época estival, la actividad de una sociedad que, al parecer, se dedicaba a falsear los informes de ensayo de las analíticas. En estos informes se analizaba, entre otros parámetros, la existencia de legionela, según han señalado las mismas fuentes.

La firma investigada era la encargada de mediar entre los organismos y las empresas que solicitaban las analíticas siguiendo los protocolos sanitarios establecidos y los laboratorios donde debían realizarse dichas pruebas.

La empresa falsificaba directamente los datos, sin llegar a remitir las pruebas al laboratorio para que éste ejecutara los informes, pero cobrando previamente por ese servicio.

Ya en Marzo de 2019, La Guardia Civil detuvo al responsable de una empresa especializada en tratamientos de desinfección y control de plagas, al que se le acusa de haber falsificado los análisis de agua y legionela de Ayuntamientos, colegios públicos y hoteles de las provincias de Pontevedra y A Coruña.

Al carecer de medios propios para realizar los análisis, el responsable de la empresa de limpieza remitía las muestras a un laboratorio externo.

Los agentes pudieron comprobar que el detenido, con el objeto de ahorrar los honorarios que su empresa cobraba por los análisis, un alto porcentaje de las muestras de agua y legionela recogidas no sólo no las remitía al laboratorio de referencia, sino que justificaba su gestión entregando en el Ayuntamiento el informe de las analíticas que no se habían hecho. Para ello utilizaba impresos de un laboratorio que cubría con datos falsos.

Debemos recordar que la actualización de la norma de aplicación para muestreo y análisis de legionella, exige que no exista conflicto de intereses entre la empresa que limpia las instalaciones y la que realiza los análisis.