Fórum EL COMERCIO: Dar valor a la cadena alimentaria

José Ignacio Arranz repaso las claves a seguir para lograr un mercado alimentario «integrado, eficiente y de calidad»

«Las empresas deben ser sensibles a las necesidades de los consumidores, éstos deben estar en el centro de cualquier toma de decisiones». José Ignacio Arranz, director general del Foro Interalimentario, repasó ayer en el hotel Abba Playa, en el marco del Fórum EL COMERCIO, las medidas que deberían ser adoptadas por todos los miembros involucrados en una cadena de producción y distribución alimentaria; iniciativas que, de ser asumidas, mejorarían la eficiencia del sector y aumentarían considerablemente la calidad de los productos. «Todos -desde los productores hasta los consumidores, pasando por los industriales y los distribuidores- deben fomentar sus relaciones para que todos los eslabones estén satisfechos. Esto no debería ser un ‘sálvese quien pueda’, debería haber una visión de conjunto», apuntó Arranz, en una charla en la que también estuvo presente el consejero de Agroganadería, Albano Longo. A pesar de ello, sostuvo Arranz, «no basta con integrarse. Hay que ofrecer transparencia, valor y calidad, un producto diferenciado y saber que la demanda es la que tiene el poder. No podemos actuar desde la oferta, hay que ser muy sensibles a las necesidades del consumidor», señaló el director del Foro Interalimentario, quien también analizó los porqués del aumento de precio de los alimentos desde que salen de cualquier granja y llegan al supermercado. «Pasan muchas cosas que no son prescindibles desde que esos alimentos son recolectados», señaló, aunque dando un pequeño toque de atención a «los eslabones» que componen esta cadena: «Deberían ser capaces de desarrollar un sistema capaz de detectar qué cosas son y no son prescindibles, sobre todo en tiempos como los actuales. Es posible que se puedan reducir costes sin perder calidad, ofreciendo entonces precios más competitivos. Nosotros siempre decimos que un 1 céntimo en una cadena de suministro puede suponer 100 millones de euros ahorrados».

Es por ello que la colaboración interempresarial se vuelve «fundamental», sobre todo, para reducir costes. Para ello, el ponente ofreció un ejemplo basado en el cultivo de trigo de fuerza, una táctica que ha permitido la compra de este cereal en territorio nacional y dejar a un lado la importación procedente de Canadá, algo que «ha reducido los costes e incrementado la eficiencia del sistema».

Pero aún falta un factor clave: la seguridad. «Los consumidores se preocupan por no morirse ni enfermar. Es por ello que los productos deben ser totalmente seguros».

De la misma forma, Arranz quiso dejar también claros algunos de los principios por los que se mueve el consumidor, relacionados con la seguridad y la calidad de un determinado alimento. «Además de la seguridad están el servicio y el precio». Por todo ello, la credibilidad es fundamental: «No nos podemos obsesionar con destacar la calidad. Los clientes muchas veces se quedan con algo que simplemente sabe bien, despreciando otros mejores pero más caros».

Fuente: El Comercio

Los comentarios están cerrados.